Poemas inéditos de Medina Virces

Autores

Quienes han visitado nuestro blog, saben que éste cuenta con su espacio literario. Es para nosotros, un motivo de alegría, que uno de los integrantes de nuestro Centro, el poeta lobense Virgilio Cesar  (Caro) Medina nos haya confiado cuatro poemas inéditos de su próximo libro,  para compartir con  ustedes.

Antes
los viejos éramos los ‘sabios’
la gente nos tenía en estima
un Oráculo era nuestra voz
y nuestra casa era nuestra casa
Ahora
nuestra casa es de otros
el oráculo es el de los medios
la estima de la gente ha devaluado
y los ‘sabios’ volvemos a ser viejos*
* Desecho que arrojamos al geriátrico
                                                 MEDINA VIRCES

de la página en blanco

síndrome

 

 

imposible escribir

el más mínimo verso

una sola palabra

 

solo en lo solitario de la noche

desangelado

lentamente hundiéndome

en lo gelatinoso de la página en blanco

(hervidero de angustias)

lentamente

hacia lo abismal

hacia lo gutural

hacia donde no existen las palabras

ni hay dríadas ni hado

nadie nada

 

salvo

tu rostro

en la espesura de la bocanada

 

salvo

la sombra de la desazón

en el chapoteo de las colillas


Lobos, 20 de setiembre de 2012

 

 

CORAZÓN

                              Al joven Patriarca y amigo
                             Néstor Horacio Maglione
                              (en memoria)

Ah 

obrero insobornable

seis décadas a cuestas

funcionas todavía

 

y ‘eglógico y sencillo’

aún sueñas

y vuelas y amas

y odias

 

pero

sobre todo

como yo

extrañas

 

añoras lo pasado

y lloras lo perdido

el puerto de mis padres

la risa de mi hija

la voz de nuestro amigo

                             MEDINA VIRCES
Lobos, diciembre de 2004

 

Desde el Pozo de Banfield

 

Todavía respiro

estoy vivo

qué suerte puedo pensar en vos

 

sin embargo

qué pálida

qué arrumbada impotencia qué tenaz agonía

 

te necesito empero

como la sed al agua

y te pienso a mi lado y me aferro a la vida

 

ahora 

qué luz roja se nos prende

qué espada de Damocles sobre ustedes

 

qué suerte que no sepas

que no puedas venir

que no puedas verme

 

estos tipos qué bárbaros solázanse en los gritos

trifulcan los testículos pronubian los ovarios

 

con todo me he vengado los he puesto a locos

no he cantado un nombre una casa un buzón

 

ah

hasta cuándo y cómo

 

ay

qué suerte Tilita

falta poco

 

quién sabe esta noche nos revuelque la muerte

                                                                          MEDINA VIRCES

Lobos 30 de octubre de 2012
*Tilita, es el sobrenombre con que una compañera de secundaria llamaba
a mi esposa Shirley

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