Juan R. Angueira. En torno al nombre de Lobos. Primera Parte.

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Perro CimarrónEn fecha reciente ( recordar que la obra “El Pago de los Lobos” es del año 1.936) el Museo Colonial e Histórico de Luján preparó un proyecto de síntesis histórica del distrito que principia así: “El origen de la población fue un fortín establecido en el año 1.779 en defensa de los indios y tomó ese nombre porque en la laguna había en otros tiempos algunos lobos”. Se refiere- continúa Angueira- a la existencia de lobos marinos y es por otra parte la versión mas difundida.

Mas que discutible nos parece la leyenda del hallazgo de lobos marinos en nuestra laguna, si se tiene por tales a las focas, familia de los fócidos, como lo aceptan muchos vecinos. Apuntamos la coincidencia sugestiva de que la isla Lobos del archipiélago canario, la isla uruguaya Lobos y el cabo Lobos de la costa de Chile deben el homónimo a que desde tiempos remotos son lugares en donde abunda la caza de focas o lobos marinos. Pero no puede negársele cierta verosimilitud a la versión, si se considera cuál era la fauna comprendida en la denominación “lobos marinos” o “lobos de agua” durante la época colonial y cuál la de nuestra laguna y sus inmediaciones.

En aquella época algunos autores designaron con el nombre de “lobo marino” a la Coiponutria, aunque más frecuentemente la llamaron “lobo de agua”. El padre Tomás Falkner, por su parte, en su descripción de nuestro país, tal como lo conoció a mediados del siglo XVIII, menciona entre los seres vivos que lo poblaban a los “lobos de río” que le parecen ser como la nutria de Europa. Bien: en el costado noroeste de la laguna, tomando parte del camino que corre paralelo a la vía férrea y próximo al paraje llamado “boca de la laguna”, existe un desnivel de terreno que permanece siempre cubierto de agua, salvo tiempos de gran sequía. Este desnivel, que se denomina “Las nutrias”, debe su nombre desde muy antiguo a la circunstancia de que en ese lugar han existido nutrias siempre, al decir de viejos moradores de la zona. Siendo la nutria un animal que pertenece a nuestra fauna autóctona, resulta así que pudieron ser nutrias los “lobos marinos” a que debe su nombre el distrito.

Cabe otra suposición: los “lobos” que merodearon en las inmediaciones de nuestra laguna pudieron ser “perros cimarrones”, feroces y crueles como los lobos y las hienas, a juicio de Juan Agustín García. Un testigo de 1.749 refiere que en la campaña próxima a  Buenos Aires existían “numerosos perros que parecen lobos”. Que abundaron por estos parajes no cabe duda. Y resulta admisible la sospecha de que el poblador español pudo llamar “lobos” a los perros cimarrones, pues que precisamente hubieron de presentar más apariencia de lobo que de can los salvajes perros de la pampa.

De todas maneras, la incógnita sobre el origen del nombre de la laguna subsiste, ya que los supuestos comentados no tienen fundamento sólido.

Fuente: Angueira Juan R. “El Pago de los Lobos”.Noticias y apuntes. Editorial Santamarina. 

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