Elementos de la arquitectura gótica

Autores

 

Arte y Arquitectura Gótica

     

Una nueva sensibilidad para una nueva arquitectura

El estilo gótico se desarrolla en Europa, sucediendo al románico desde la cuarta década del siglo XII hasta bien entrado el XVI.

La denominación peyorativa “gótico” fue inventada por los eruditos del Renacimiento con sentido de desprecio a un arte que consideraban bárbaro (el “arte de los godos”) muy inferior en consideración al arte grecorromano.

Sin embargo fue revalorizado y exaltado en el siglo XIX por los movimientos nacionalistas y románticos europeos y en la actualidad se considera universalmente como uno de los momentos más brillante,s desde el punto de vista artístico, del mundo occidental.

Aunque el gótico sucede arquitectónicamente al románico del siglo XII, lo cierto es que ambas arquitecturas responden a principios inspiradores opuestos.

Como sostiene el gran experto Otto von Simson, con el gótico se produce una de las más radicales rupturas estilísticas que han conocido la arquitectura occidental.

La razón de tal revolución es el cambio de la mentalidad medieval sobre el conocimiento y la verdad existente. Los siglos XII y XIII contemplan la derrota del idealismo de Platón, defendido por San Agustín, que fue la base filosófica de los siglos altomedievales. Desde estas fechas, se recupera las filosofía basada en la preeminencia de los sentidos de Aristóteles, intensamente defendido por personajes de la talla de san Alberto Magno y santo Tomás Aquino.

La idea de que sólo la racionalidad humana es el único sistema de conocimiento y que las formas sensibles son sólo una apariencia engañosa de la verdad, es desplazada por la convicción de que de los sentidos son necesarios descubrir las cosas de la naturaleza, verdadera fuente de conocimiento.

Como consecuencia de este cambio de mentalidad, en el campo del arte y la arquitectura, el obstinado equilibrio simétrico y la regularidad y geometrismo del románico, son desplazados. El arquitecto ya no tiene que apegarse a formas regulares para construir (círculos y cuadrados fundamentalmente) sino que se ve libre para trabajar, no como une geómetra sino como un ingeniero. Por tanto, si en el campo de las ideas se sustituye el idealismo por el naturalismo, en el campo del arte se sustituye la inteligencia abstracta por el empirismo.

René Huyghe escribe estas bellas palabras sobre la arquitectura gótica:

“Una estética pragmática edifica monumentos donde, descartadas las superficies planas, se erizan de puntas, de calados, de proyecciones, se rompen en el juego complejo de los salientes y las aberturas, donde las líneas tropiezan, se cortan, se interseccionan con aspereza, donde todas las previsiones de la inteligencia son derrotadas por el imperioso dictado de los hechos”

En este contexto y aunque la arquitectura sigue sujeta a ciertas reglas básicas de geometría, los edificios se liberan del rigor racional anterior y a sus estructuras se les permite la vida y la espontaneidad. Como afirma Huyghe un edificio gótico puede entenderse como un organismo vivo que crece hacia el sol.

Por último, esta nueva arquitectura, utiliza este empirismo ingenieril es inventar ingeniosas soluciones tectónicas para el fin de crear espacios de gran altura y colorido. La manera del siglo XIII de simbolizar la Jerusalén Celestial es mediante la creación de un grandioso espacio de luz y color.

 

 

 ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS GÓTICOS

 
Gothic cathdrals. Building elements
 
 
A pesar de que en el estilo gótíco habrá importantes edificios cilviles, es en la catedral donde apareden reflejadas las grandes caracterísitcas de la arquitectura gótica. En la última etapa de la Edad Media, la Catedral es la iglesia mayor diocesana; en ella se asienta la cátedra del obispo, desde donde preside el culto e imparte su enseñanza a los fieles. Además, durante la Baja Edad Media, este edificio solemne testimonia la gloria del prelado que la mandó construir, exalta la alianza entre el clero y la monarquía y, también, revela el orgullo de la burguesía, que presta su dinero para la construcción, allí hacen sus grandes fastos (bautizos, bodas, funerales, capillas, reuniones gremiales…). En definitiva, la Catedral es el símbolo de la importancia y la grandiosidad de la ciudad. Y la gran mayoría de ellas están levantadas bajo los patrones del arte Gótico.
En contraste con la arquitectura del románico, cuyas características esenciales son los arcos de medio punto, las estructuras macizas con escasos vanos y las bóvedas de cañón o arista, la arquitectura gótica empleó el arco apuntado (ojival), la bóveda de crucería, agujas, chapiteles y gabletes, reforzando el sentido ascensional que pretende transmitir el edificio, amplios vanos con tracerías caladas para conseguir la máxima luminosidad y estructuras reducidas al mínimo.
Todas estas cualidades estilísticas fueron posibles gracias a las innovaciones constructivas, especialmente a la aparición de arco apuntado u ojival y a la bóveda de crucería. El arco apuntado proporciona más altura y esbeltez a la construcción gótica. Es el arco fundamental del gótica, aunque más tarde se utilizaron otros, como el conopial, carpanel, incluso el mixtilíneo.
Arco apuntado
 
 
                  Arco conopial y arco carpanel
 
 Arco conopial
 
 
 
Las iglesias medievales poseían bóvedas muy pesadas, que obligaban a disponer muros gruesos y con pocos ventanales para soportar sus empujes. A principios del siglo XII los constructores inventaron la bóveda de crucería, que consiste en el cruce de dos arcos o nervios apuntados, que conforman una estructura resistente sobre la que se colocan los ligeros plementos o elementos de relleno que configuran la bóveda.
Bóveda de crucería y bóveda de cañón apuntada
 

Bóveda de crucería cuatripartita
 
Este sistema además de ligero y versátil, permite cubrir espacios de diversa configuración formal, con lo que posibilita un gran número de combinaciones arquitectónicas. La más sencilla es la bóveda cuatripartita pero poco a poco se van enriqueciendo su traza: bóveda sexpartita, bóveda de terceletes y bóvedas estrelladas formadas por terceletes y nervios secundarios como son los combados (nervios curvos que se sitúan en la bóveda con fines ornamentales y no constructivos). En el gótico inglés, el recargamiento llega a dar espectaculares bóvedas de abanico.
 
 

Bóveda de crucería sexpartita
 

Bóvedas de terceletes y estrelladas
 
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                        Bóveda de abanicos
Aunque las primeras iglesias góticas adoptaron una gran variedad de formas, la construcción de las grandes catedrales del norte de Francia en la segunda mitad del siglo XII se benefició de las ventajas de las bóvedas de crucería. Con ellas se podían concentrar los empujes en los cuatro puntos del vértice y posteriormente apearlos por medio de los elementos sustentantes, que podían ser los pilares o columnas pero también el sistema de estribo o contrafuerte y arbotante, un arco que transmite los esfuerzos tangenciales hacia un contrafuerte situado en el exterior del edificio coronado por un pináculo. Como consecuencia, los gruesos muros de la arquitectura románica pudieron ser reemplazados por ligeros cerramientos con ventanales que permitieron la aparición de la vidriera y facilitaron que el edificio alcanzase alturas insospechadas. Así se produjo una revolución en las técnicas constructivas.
 
 
Esquemas constructivos exterior e interior góticos
 
Arbotantes, pináculos y contrafuertes
Con la bóveda gótica los edificios pudieron adoptar formas variadas. Sin embargo, la planta común de las catedrales góticas consistió en tres o cinco naves longitudinales, un transepto, un coro y un presbiterio, es decir, una composición similar a la de las iglesias románicas. Las catedrales góticas también mantuvieron y perfeccionaron la creación más genuina de la arquitectura románica, que se desarrolló extraordanariamente: la girola, una estructura compleja que aparece en la cabecera del templo, generalmente de forma semicircular con un deambulatorio alrededor y al que se abren capillas radiales de planta semicircular o poligonal. En algunas catedrales, la planta parece basilical y no de cruz latina,  al no sobresalir en exceso el transepto. En este tipo de edificios, cuando el espacio es muy diáfano y casi tienen la misma altura todas las naves, hablamos de planta de salón, propia en las zonas del Mediterráneo.
 
 
Planta de catedral gótica
 
 Esquema de las plantas más típicas góticas
 
 Planta de catedral de salón
 
La organización de los alzados en el interior de las naves y en el coro también mantuvo los precedentes románicos. Por su parte, los primeros pilares son recios y de sección bien simple, sin embargo al ir progresando el estilo en el siglo XIII se multiplican las columnas, siendo sólo columnillas adosadas o baquetones que se prolongan sobre la cubierta, determinando los arcos del entramado. Los capiteles quedan reducidos a simples molduras.
 
 Inicialmente el alzado de las catedrales góticas francesas sigue el modelo de peregrinación románico con cuatro pisos: arcadas ojivales separando las naves, tribunas, pasaje del triforio en el espesor del muro y ventanas superiores o vidrieras hasta el arranque de las bóvedas (claristorio). Con el tiempo, el alzado quedará reducido a tres cuerpos, sobre todo en España: arcadas entre naves y capillas, triforio (generalmente de arquillos ciegos) y cuerpo de ventanas.
 
 
La decoración cambia radicalmente de signo. En ella podemos reconocer claramente lo que de naturalista tiene el estilo gótico. La abstracción geométrica tan representativa de la ornamentación románica se torna aquí en elementos vegetales que se mueven en entera libertad.. Los capiteles van perdiendo importancia como catecismos pétreos y tienden a desaparecer o a ser simplemente indicados por una pequeña moldura o una hoja de acanto.
Y todo queda bañado por la luz, al poder abrir grandes vanos y ventanales en los muros, ya que la descarga de la bóveda se hace al exterior, hacia los arbotantes y pináculos. El gótico es el arte de las vidrieras de colores. Como motivo decorativo también, además de expulsar el agua del tejado, estaba las gárgolas, normalmente con cuerpo de animal y la boca abierta, por donde salía el agua.
 
Vidrieras con tracerías y vidriera de la Catedral de Chartres
 
Gárgolas de Nôtre-Dame de París
 
El objetivo prioritario de la organización exterior de la catedral gótica, con sus arbotantes y pináculos, fue contrarrestar el peso de las bóvedas. La fachada occidental o de los pies de la iglesia, por otro lado, intentaba producir un efecto de desmaterialización del muro a través de ricos recursos plásticos. La típica fachada principal gótica se divide en tres cuerpos horizontales y tres secciones verticales o calles, donde se abren las tres portadas que se corresponden con las naves del interior. Las dos torres laterales forman parte del cuerpo de la fachada y se rematan frecuentemente por agujas o chapiteles. Por último, el gran rosetón sobre la portada central supone un magnífico centro para la totalidad del conjunto, generalmente enmarcado dentro del triangular gablete.
 
                    Fachada Catedral Reims
 
 
 Rosetón
 Gablete
 
La portada exterior sigue siendo muy parecida a la románica.
 
 
Fuentes:  arteguías.com   y   http://artetorreherberos.blogspot.com.ar
 

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