Breve reseña histórica de Lobos

Autores

Origen del Nombre:

En 1740 es explorado el centro y sur de lo que sería la Provincia de Buenos Aires por la Primera Misión Jesuítica. Integraba esta misión el Rvdo. Padre Folkner quien tenía a su cargo reunir toda la información sobre el lugar. En base a sus escritos se confecciona en Londres, en 1772, El primer mapa relativo a esta zona, inscribiéndose en el mismo y al pie de nuestra laguna “L. Lobos”.

El espejo de agua estaba poblado por numerosas nutrias. En aquellos tiempos eran conocidas con la denominación de Lobos de agua o de río, por lo que se deduce que la Laguna pudo haber tomado su nombre de esta referencia realizada por la Misión en 1740.

El acta labrada por el Cabildo de Buenos Aires el 17- 3- 1752 es el documento más antiguo conocido en el que se denomina “de Los Lobos” a la laguna cuyo nombre dio origen al del Fortín de San Pedro de Los Lobos, construido en 1779, a orillas de la misma, en la segunda avanzada contra el indio, organizada por el Virrey Vertiz. La única referencia cartográfica con que se cuenta sobre la ubicación del Fortín es el Plano confeccionado en 1822, en el viaje de la Comisión al Sud, por el Oficial Ingeniero Ayudante de Artillería Don José María Reyes. En el se revela la Laguna y entre dos cursos de agua se señala la existencia del Fortín ya destruido.


Marco Histórico:

En el siglo XVIII dos procesos paralelos, uno referido a la ganadería y otro a la población indígena, originaron grandes cambios en la vida de la población de la llanura bonaerense.

Las vaquerías indiscriminadas provocaron la disminución del ganado cimarrón, por lo que creció la importancia de las estancias como proveedoras de cueros para la exportación. En esta misma época los araucanos trasandinos, que ya habían empezado a cruzar la cordillera, predominando sobre los indios de la Patagonia y mezclándose con ellos avanzaron decididamente sobre la llanura y comenzaron a llevarse en gran escala arreos de ganados a Chile, disminuyendo la cantidad de vacunos en la pampa. El malón comenzó a generalizarse y con ello los enfrentamientos con los españoles, generándose así una lucha que solo acabaría varias décadas después de la Independencia, con la Conquista del Desierto.

La línea de fronteras pasó a primer plano en la preocupación de las autoridades y la ocupación del desierto tomó características de conquista militar. En 1752 se crearon las famosas compañías de Blandengues: La Valerosa, que se instaló en las márgenes del Río Luján, La Invensible, que se acantonó en Salto y La Atrevida Conquistadora que se ubicó en las márgenes del Río Samborombón, en el Zanjón, hoy Chascomús. Para su resguardo se construyeron tres fuertes, alrededor de los cuales se fue produciendo un espontáneo agrupamiento de habitantes.

La línea de frontera fue consolidada por el Virrey Vértiz y su Comandante de Artillería de Fronteras Francisco de Betbezé, mediante la construcción o reconstrucción de fuertes en 1779, que fueron origen de importantes localidades bonaerenses, entre ellos el Fortín de San Pedro de Los Lobos.

El mismo se erigió en la márgen norte de la Laguna de Lobos, a trescientos metros de la ribera, en un lugar casi equidistante entre la desembocadura del Arroyo Las Garzas y el punto que nace el Saladillo Rodríguez y su obra se concluyó el 21 de Agosto de 1779. El Fortín estaba formado por unos cuantos ranchos de barro y paja, sin puertas ni ventanas, rodeado por una defensa de palos a pique. La presencia de los indios se avisoraba desde el mangrullo. En 1792 lo habitaban 16 milicianos.

Don José Salgado, que había recibido del Virrey, hacia fines del siglo XVIII, tierras para trabajar, erige a dos leguas al norte del Fortín y en el año 1802, una capilla a sus expensas y la dota de útiles y ornatos, celebrándose los primeros oficios religiosos el 9 de Junio de 1803. La antigua capilla fue levantada en el solar que ocupa el actual Templo Parroquial.

Nace así, al crearse este curato perteneciente a la Parroquia de Morón, el pueblo actual, que no tenía más vecinos que la familia Salgado, ya que el resto de la población, compuesta por 141 familias se hallaba dispuesto en chacras y estancias en el resto del Distrito. Al instalarse la Capilla, algunas Familias comienzan a afincarse junto al camino de las carretas por lo que surge la necesidad de delimitar la traza del Pueblo.

En 1804, don Ramón de Urquiola, vecino del lugar, apoyado por el Cura Párroco Don José García Miranda, solicita al Virrey la Traza del Pueblo de San Salvador de Los Lobos y la demarcación de un terreno para el ganado de la Iglesia, lográndose recién en el año 1811 la delimitación del Pueblo de San Salvador de la Guardia del Partido de Lobos.

Influencia del Ferrocarril en el Trazado de Nuevos Centros Urbanos

Luego de la Conquista del Desierto en 1879, el extenso territorio de la Pampa Húmeda, antes ocupado por los indios, quedó abierto el desarrollo agropecuario. El ferrocarril era la llave para la expansión económica, junto con la inmigración. Los trenes se combinaron para vincular el interior con el puerto de Buenos Aires y consolidar de esta manera una Argentina convertida en granero del mundo.

Surgen así una serie de emprendimientos urbanos, directamente relacionados con el ferrocarril, muchos de los cuales quedaron perdidos en el campo ya que nunca lograron consolidarse, como la Villa Colón, en el límite de Lobos con las Heras, cuyo trazado data de 1873 o la Villa Mayor, cercana a Carboni, registrada bajo el Plano Origen N° 6 /1917. Las calles de esta última llevaban los mismos nombres de los de la Ciudad de Buenos Aires y las parcelas eran adjudicadas por una Gran Tienda de la Capital a sus clientes, como promoción de sus ventas.

 

 


1896 – Empalme Lobos

En 1871 llega a Lobos el Ferrocarril Sud, cuya trocha se desplaza de Norte a Sud, dividiendo en dos la traza del Pueblo y ocupa para su playa de maniobras y descarga seis manzanas del núcleo Central.

En 1896, la Empresa de Ferrocarriles proyecta establecer una Estación de Empalme, eligiendo para emplazarla un sector que comprendía a parte de las quintas 67 y 68 y la Chacra N° 4, Propiedad de Antonio Caminos, lo que da origen a un nuevo parcelamiento que desborda el límite Norte establecido por Meyrelles con la Avenida de Cincunvalación.

Alrededor de la Estación se genera el asentamiento de una serie de Villas que fueron el origen de los barrios actuales: Villa Cattoni, Villa Caminos, contenidas por las vías de Empalme Ferroviario. El espacio urbano que se generó quedo dividido en tres sectores, realizándose su trazado a medio rumbo, con un concepto más moderno de la Ciudad.

Villa Margarita surge del sueño de los Propietarios de la Estancia COAG de ver en el Empalme el desarrollo de una Villa Alemana. En 1945 se realiza este emprendimiento asentándose en el una fábrica metalúrgica. Alrededor de la misma comienzan a construirse una serie de viviendas con características alemanas para los empleados del establecimiento.

 

1871 – Zapiola

El ramal Marcos Paz a Empalme Lobos quedó librado al servicio público el 24 de Marzo de 1871. Se denominó en un principio General Zapiola para luego llamarse simplemente Zapiola en honor del militar José Matías Deogracias Zapiola, héroe de la Independencia.

Cercanos a la Estación surgieron tres parcelamientos: el primero, de 1890 y que corresponde catastralmente a la Letra A, ubicado a unos 800 mts. Al Norte de la misma y que dio origen a 98 manzanas divididas en parcelas de 8,66 mts. Las calles nunca fueron cedidas al uso público. El segundo, de 1907 y que corresponde catastralmente a la letra C, se parceló en 714 fracciones entre manzanas, quintas y chacras. Las manzanas se encontraban divididas en parcelas de 8,66 mts. Este trazado se encuentra desdibujado por los senderos que se fueron armando de transitar de un sitio a otro, ya que la trama urbana nunca se consolidó. En este emprendimiento se encuentran ubicadas la Plaza y la Iglesia.

El tercer parcelamiento data de 1913 y se realiza frente al cuadro de la Estación y corresponde solo cinco manzanas de 100 mts. de lado. En una de ellas se encuentra ubicado un antiguo almacén de ramos generales.

 

1883 – Salvador María 

El  25 – 10 – 1883 se dispone que la primera Estación del ramal Lobos – Saladillo lleve la denominación de Salvador María, en memoria del Doctor Salvador María del Carril, Gobernador de San Juan, Ministro de Rivadavia y Vicepresidente de la República durante el Gobierno de Urquiza, antiguo propietario de esas tierras. En 1884 se habilita el tramo del Ferrocarril del Sud, Lobos – Salvador María.
De acuerdo al plano topográfico de los campos del Señor Juan Cascallares, levantado en 1863 por el Agrimensor Pedro Saubidet, con las estancias La Atalaya, La Porteña y La Fábrica y la copia realizada en 1897 por Federico Gómez Molina para la señora Tiburcia de Del Carril, el Ferrocarril y su Estación afectaron las tierras de la Estancia La Atalaya, cuyo casco se encontraba a metros de la terminal mencionada.

La Estancia La Porteña poseía aproximadamente 63 puestos con 1.000 ovejas cada uno y alrededor de 3.000 vacunos. Surge así esta Estación como parada y transporte de carga del mencionado establecimiento ganadero y de otros vecinos al antiguo camino a Saladillo.

Frente al cuadro de la Estación se encontraba ubicado el almacén de ramos generales de Lorenzo Cavallero, que se había asentado en el lugar en 1884 y algunas construcciones de barro y paja en donde residía parte del personal temporal de las estancias de la zona.

En 1926 el Ingeniero Luis Herres realiza el primer trazado urbano en las tierras propiedad de Felipe Fernández, a 200 mts. de la Estación. Tomó como eje el camino que sale de la misma hacia el Norte y distribuyó siete manzanas hacia el Este y cuatro chacras hacia el Oeste, procediéndose a vender los terrenos a sus ocupantes. Sobre esta calle principal se asentó la panadería para luego sumarse: primero un Club, luego otro, la Iglesia y la primera Escuela, a 15 cuadras de la Estación convirtiéndose esta arteria en el corazón de la población.

En 1935 se proyecta la ampliación del trazado del Pueblo de Salvador María en las tierras propiedad de Juana Del Carril de Eysaguirre, que lindaban con el cuadro de la Estación y el mismo está a cargo del Agrimensor C. Duranti. Se prevé la construcción de dos plazas en forma de rotonda, calles y diagonales que terminan en una gran Plaza Pública Central, frente a la cual se reservaban tierras para Municipalidad, Iglesia, Casa del Cura, Escuela, Valuación, Registro Civil, Juzgado de Paz y Telégrafo, construcciones que no se materializaron en ese lugar, ya que el Pueblo se consolidó frente al campo del cuadro ferroviario y en la prolongación de la calle de la estación hacia el Norte.

Ambos parcelamientos quedaron separados por un Canal que determina los límites de uno y otro asentamiento.

 

 

 

1896 – Antonio Carboni

Por Decreto de la Provincia de Buenos Aires de fecha 14 de Octubre de 1896, se resuelve aceptar la designación propuesta por la Empresa del Ferrocarril del Sud para habilitar una Estación después de Empalme Lobos, en la línea Lobos – 25 de Mayo.

El señor Antonio Carboni, hacendado de la zona, dona los terrenos para habilitar la Estación por lo que la misma lleva su nombre. Frente a ella comienzan a construirse una serie de edificios destinados a prestar servicios a los tamberos y sus familias que trabajaban en el campo.

La Estancia Santa Rita tenía una extensión de 13.163 Has y en 1898 estaba casi toda su extensión dedicada al tambo. Fue el primero en arrendarse a una compañía lechera, llegando a contar con dos estaciones de ferrocarril, ya que en 1898 se inaugura Elvira.


El primer trazado de la localidad data del año 1916, dividiéndose parcelas ya construidas. En el plano de división aparecen la Iglesia, donada por la familia Blaquier y levantada según planos del Arquitecto Alejandro Bustillo, el almacén de ramos generales, el correo, la panadería.

El pueblo se va armando a través de sucesivos parcelamientos, quedando dividido en dos por la vía del ferrocarril.

 

1898 – Elvira

El ramal Empalme Lobos a 25 de Mayo fue habilitado con fecha 18 de Enero de 1898. La ubicación de la segunda estación a partir de Empalme Lobos, en el Km.137.528 ya había sido aprobada en 1896, resolviéndose denominarla Elvira en honor a la propietaria de los campos del lugar en que se construyó la misma: María Elvira Carboni de Diaz Romero.

Nace así un caserío en ambos frentes del cuadro ferroviario. Se mantienen aún las viviendas construidas a principios de siglo, siguiendo la línea del camino.

Recién en 1949 se realiza el trazado de la Localidad a la manera renacentista: un octógono con calles diagonales en el centro que se interceptan con el cuadro de la Estación. Con formas poligonales se distribuyeron a ambos lados de la vía reservas, para espacios verdes y edificios públicos.

Un detalle significativo y que invalida el diseño geométrico de la propuesta es que no se tuvo en cuenta las construcciones existentes desde principios de siglo, quedando las mismas dentro de las calles trazadas, en los espacios verdes y en las afectaciones a edificio público.

Estas construcciones se encuentran habitadas y a la fecha no han podido resolver su problema dominial.

 

1904 – Las Chacras

El Ramal Empalme Lobos – Navarro, que pasa por la Estación Las Chacras fue habilitado el 1 de Enero de 1898.
El 23 de Julio de 1904 aparece la Resolución mediante la cual se autoriza a librar al Público la Estación Las Chacras.
Por Resolución N° 187 de fecha 11 de Marzo de 1970 de la Secretaría de Obras Públicas y Transportes del Estado, se resuelve la Clausura Definitiva y levantamiento del Ramal Empalme Lobos – Navarro (donde se encuentra la Estación Las Chacras).
Esta importante población del Cuartel 3° del Partido de Lobos, lleva el nombre de Las Chacras, sencillamente por denominarse así a las fincas rurales destinadas a la labranza de la tierra.
Con el levante de las vías debido al cierre definitivo del Ramal, se vendieron con posterioridad las tierras que se habían adquirido con el fin original de la instalación de la Estación Ferroviaria, quedando en consecuencia esta importante población rural del Partido de Lobos, desprovista del Servicio Ferroviario.-

1920 – José Santos Arévalo

La autorización para librar al Público la Estación José Santos Arévalo, surge de la Resolución del Ferrocarril de fecha 27 de Julio de 1920.
No obstante, la habilitación del Ramal entre Empalme Lobos y 25 de Mayo, que pasa por la Estación Arévalo, data de 22 años antes, del 10 de Enero de 1898.
El nombre de esta localidad del Partido de Lobos recuerda al Dr. José Santos Arévalo, político, jurisconsulto, legislador y tribuno.
Fue el donante de las tierras donde se levanta la Estación ferroviaria y propietario de los campos que la rodean.
El Dr. José Santos Arévalo, era niesto del Coronel Domingo Soriano Arévalo.


1950 – Villa Loguercio (Laguna de Lobos)

A principios de 1940, la Laguna de Lobos deja de estar afectada a la pesca comercial, estableciéndose como actividad en la misma en la pesca deportiva. En 1942 se crea el Club de Pesca Lobos, construyendo su sede a la vera de la Laguna en un terreno que adquiere a la familia Loguercio. Alrededor del mismo se traza en 1950 la Villa con parcelas de aproximadamente 800 m2, Avenida Costanera sobre la margen de la laguna, espacio verde público y equipamiento comunitario en el centro del amanzanamiento.

Fuente: http://www.lagunalobos.com.ar

 

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