OTREDAD Y ALTERIDAD

· Educación, Historia
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OTREDAD
Otredad significa que te adueñas de la persona con la que estás hablando, tu interlocutor, un ejemplo de esto es ”si yo fuera tu haría esto…” Otredad significa opción de ser la otra persona, el interlocutor.
“La otredad es una postura epistemológica que explora discursivamente la imagen de las culturas que hicieron su espacio en la periferia u otros espacios culturales intermedios. Establece un saber geocultural, histórico, arqueológico, sociológico y etnológico sobre el otro, una metafísica donde la heterogeneidades y las diferencias se encuentran subsumidas en un lenguaje homogéneo integrados en categorías sustanciales como “pueblo”, “clase” y “nación”. La pequeña historia del ser es engullida en América Latina por la gran historia del estar, para observar lo que llama Kusch, “la América profunda”, postulando una unidad trascendental, expresada en “la cultura del estar”, vía que hace posible la visualización de valores que dan sentido y coherencia a la vida de una comunidad encubierta en imágenes, mitos y estructuras simbólicas, que propician la encarnación de una racionalidad diferente” ( Sosa Elízabet, “La otredadUna visión del pensamiento latinoamericano contemporáneo” . Letras [online]. 2009, vol.51, n.80, pp. 349-372. ISSN 0459-1283.).
Para empezar hablar de otredad me situó en el autor Octavio Paz quien nos hace un aporte importante cuando dice “la otredad es un sentimiento de extrañeza que asalta al hombre tarde o temprano, porque tarde o temprano toma, necesariamente, conciencia de su individualidad.” “En algún momento cae en la cuenta de que vive separado de los demás; de que existe aquél que no es él; de que están los otros y de que hay algo más allá de lo que él percibe o imagina.
La otredad es la revelación de la pérdida de la unidad del ser del hombre.
Octavio Paz, con su gran aporte nos da entender que la otredad es lo que nos identifica como persona dentro de una cultura y una sociedad dentro de las cuales tarde o temprano nos identificamos individualmente, haciéndonos partícipes de esa cultura pero con nuestro propio sello de identidad.
 Es que desde el DESCUBRIMIENTO DE AMERICA  el  “otro” está en  el conocimiento, primero, y en la colonización, después, de un nuevo sujeto a quien es “legítimo conquistar” (desde la perspectiva eurocéntrica, claro). Esto tenía un antecedente: el de la reconquista española. Tanto la reconquista como la conquista americana se dieron de forma muy similar, tanto en el uso de los adelantados, como en la asimilación del “otro” árabe con el “otro” indio. Este último era un ser salvaje que debía ser convertido a la religión.
ALETRIDAD
El término “alteridad” se aplica al descubrimiento que el “él” hace del “otro”, lo que hace surgir una amplia gama de imágenes del otro, del “nosotros”, así como visiones múltiples del “él”. Tales imágenes, más allá de las diferencias, coinciden todas en ser representaciones más o menos inventadas de personas antes insospechadas, radicalmente diferentes, que viven en mundos distintos dentro del mismo universo.
La alteridad hay que entenderla a partir de una división entre un “yo” y un “otro”, o entre un “nosotros” y un “ellos”. El “otro”  tiene costumbres, tradiciones y representaciones diferentes a las del “yo”: por eso forma parte de “ellos” y no de “nosotros”. La alteridad implica ponerse en el lugar de ese “otro”, alternando la perspectiva propia con la ajena.
Esto quiere decir que la alteridad representa una voluntad de entendimiento que fomenta el diálogo y propicia las relaciones pacíficas. Cuando un hombre judío entabla una relación amorosa con una mujer católica, la alteridad es indispensable para entender y aceptar las diferencias entre ambos. En cambio, si se registra una escasa alteridad, la relación será imposible ya que las dos visiones del mundo sólo chocarán entre sí y no habrá espacio para el entendimiento.
La alteridad también puede entenderse a un nivel más amplio. El encuentro entre dos países o dos pueblos implica poner diferentes formas de vida frente a frente. Si hay voluntad de alteridad, la integración podrá ser armónica, ya que cada pueblo respetará las creencias del otro. Ese diálogo, por otra parte, enriquecerá a ambos. En cambio, si no hay alteridad, el pueblo más fuerte dominará al otro e impondrá sus creencias.
Es una construcción psico-social del sujeto…es decir dar-me lugar a mí como otro de mí mismo lo cual puede llevar a la posibilidad de dar a los otros, lugar como como otros de mí. No sé lo que piensan los otros, no tienen por qué pensar como yo, a mí me toca darme lugar entre los otros lo cual implica que los otros no ocupan mi lugar, ni yo el de ellos. Es un duro golpe al narci-cinismo yoico, el cual hace un como sí de esta cuestión, es decir puede fingir-se o auto-fingir-se en la apariencia de dar-le lugar a los otros. Por ej. Cuidar-al-otro no es necesariamente una posición de dar-le lugar, puede ser todo lo contrario.
Publicado por , 3 de agosto de 2.012
Fuente:  http://otredadyalteridad.blogspot.com.ar/

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