Antonio Rubio, el gran filósofo mexicano que fue el maestro de Lógica de René Descartes

Autores

Antonio Rubio (el más importante de los jesuitas españoles).

por Miguel de la Rosa

Todo pensamiento original debe de ser justipreciado, independientemente de que sea vea escondido por nuestra indiferencia o desconocimiento. El día de hoy intentaremos un breve acercamiento a un pensador ilustre de la época colonial mexicana, o, de como dirían Mauricio Beauchot y Walter Redmond, de la época de oro de la lógica.

Antonio Rubio, es sin duda, un exponente ejemplar de la rigurosa educación escolástica, pero también del ingenio audaz de un pensador analítico y lógico.Y, aunque a veces podemos mostrar un cierto rechazo a los pensadores poco conocidos, o a aquellos que no son las “cimas” de la filosofía, los puntos más altos y los más notorios, pero es necesario reconocer que la actividad filosófica continúa con aquellos que no son tan reconocidos, o que no son tan estudiados, y que su poco reconocimiento o poco estudio no se debe más que a una simple casualidad del destino y rechazo de nosotros.

Un breve acercamiento biográfico y contextual.-

Antonio Rubio nacido la Roda de Albacete cerca 1548 y murió en 1615. Inició sus estudios con los jesuitas a los 21 años, después de haber cursado 3 años de filosofía en la universidad de Alcalá. El cuarto año de filosofía lo estudió como jesuita dentro de la misma universidad además de 4 años de teología. De su propia letra sabemos que llegó a México como alumnus por el año de 1576, llegando para enseñar filosofía por 4 años y teología por 12. Para 1594 ya había obtenido dos maestrías y dos doctorados en filosofía y teología por parte de la universidad de México. En ese preciso año, una vez adquiridos estos reconocimientos, es cuando concibió su proyecto filosófico. Y nos llega por noticia de Walter Redmond que aparentemente dedicó la tercera parte de su estancia de 25 años a la redacción de su obra, o al menos de una buena parte de la misma, que posteriormente será conocida como los comentarios a toda la lógica de Aristóteles, o la Lógica mexicana
Los intereses y motivos para crear su comentario, como él mismo le llegó a denominar, fueron variados. Entre ellos estaba, el deseo de que los alumnos dejaran de tomar nota en las clases pues Rubio consideraba que; “el peor enemigo de la educación, el fastidio más grande en la sala de clase, pérdida de tiempo e insulto a la inteligencia de los buenos estudiantes es la costumbre que ve casi universal del dictado” (Redmond, Beauchot, 1985. p. 255). Otro motivo poderoso fue que la madurez de aquellos que se dedicaban a las disputaciones filosóficas era mínima. En esos tiempos, la filosofía era la primer materia aprendida antes de dirigirse hacia otras más prestigiosas como el derecho y la teología, por lo tanto, aquellos que discurrian acerca de cuestiones filosóficas padecían de un ardor de juventud que para Rubio debía de ser remediado con escritos hechos bajo una cierta madurez. “Rubio, pues, tenía gran confianza -la cual iba a ser justificada- en su vocación intelectual y deseaba trabajar allí donde le parecía que mejor podría realizarla.” (Redmond, Beauchot, 1985. p. 249)
Otra de las críticas, es que, en efecto, la enseñanza de la filosofía no estaba adaptada a la teología, y que muchas de las cosas que los alumnos aprendían a pronta edad, pronto tendrían que des-aprenderlas, pues no iban de acuerdo con algunos de los dogmas teológicos. Por lo tanto, Rubio, decidió hacer en primer lugar, la primera parte de su curso filosófico, la parte de la lógica, haciendo un comentario a Aristóteles, de acuerdo a la doctrina de santo Tomás de Aquino, en una vista hacia las conveniencias pedagógicas del estudio tanto de la filosofía como de la teología. El proyecto, en un inicio, constaba de una parte que se extendería a tres: un manual acerca de la lógica, uno acerca de la metafísica, y uno de la filosofía natural, todas ellas constituyendo un curso filosófico (género literario propio de la filosofía escolástica del S. XVII) de proyecciones ambiciosas.

Acerca de la obra, podemos decir que al menos existen dos versiones; la primera de ellas editada en Alcalá en 1603, la segunda es un compendio de la primera editada en Valencia y que apareció con el título de Comentarios más breves a toda la lógica de Aristóteles. El título de Lógica mexicana lo encontraremos por primera vez en la edición de Colonia de 1605. La obra de Rubio fue publicada por lo menos 18 veces en ocho ciudades de europa, de las cuales, siete de ellas llevan el título de la Lógica mexicana. Todas estas ediciones no fueron resultado más que de la popularidad obtenida en europa de tan brillante manual de lógica. “La lógica de Rubio probablemente ha tenido más influjo en Europa que cualquier libro de filosofía escrito en América Latina.” (Redmond, Beauchot. 1985. p 244)
Descartes, al parecer, poseía un ejemplar de la lógica de Rubio “Descartes, p.e., leyó a Rubio (carta cvii, Oevres de Descartes Paris; 1899, 3:185). J.S. Bersitáin, hablando de las ediciones europeas de las obras de Rubio, no exagera al decir, “eternizándose así en España, Alemania, y Francia la gloria de México, que dio a la Europa en un doctor de su academia uno de los mejores intérpretes del principe de los filósofos” Bibliotéca Americana Setentrional (Amecameca: 1883), 3:71. Risse observa que las universidades españolas “enviaban a menudo a sus mejores mentes a la universidad de México”, y “la Lógica Mexicana repercutió en Europa, siendo así el vínculo entre la filosofía europea y latinoamericana” (comunicaciones personales).” (Redmond, Beauchot. 1985. p 244)
Como vemos, la obra fue aclamada en muchas partes de europa en especial por su funcionalidad pedagógica, llegando incluso a ser el manual oficial de lógica en la universidad de Alcalá por decreto real. Una vez que fue aprobada, el rey dió la orden de que se utilizara este manual en todas las clases de lógica y filosofía, mandato que fue en algunos casos omitido, por esta razón el decreto volvió a promulgarse poco tiempo después bajo pena de castigo o consecuencias para aquellos profesores que no utilizaran la lógica de Rubio en sus clases.
“Sin embargo lo más significativo de la labor intelectual de Rubio y el criterio real de cualquier éxito que hubiera tenido, es su contenido filosófico. La explicación real de su triunfo se encuentra en su filosofía misma: la credibilidad de sus tesis filosóficas y la fuerza de los argumentos que propuso para establecerlas -no tanto los problemas del “dictado”, de las relaciones entre el programa de filosofía y el de teología, de la inmadurez de la actividad filosófica, o la necesidad de una simplificación de la materia de la lógica. La elección de Rubio como autor propio y de sus libros como textos oficiales de la universidad de Alcalá -y el hecho de las numerosas ediciones de estos- fue a base de su excelencia filosófica. Osea que la razón de su éxito es, en un sentido importante, interna a la filosofía” (Redmond, Beauchot. 1985. p 259)

Acercamiento a las cuestiones proemiales de Rubio.-

Ya que hemos revisado un poco la vida y el contexto de la creación de la obra que hemos estado citando, podemos adentrarnos en las cuestiones proemiales que Walter Redmond analiza en su ensayo “Rubio: Filosofía de la Lógica”, y las cuales tienen un contenido filosófico de alta calidad, pues, como ya sabemos, el éxito de la obra de Rubio no se debió más que a su brillantez y contenido filosófico depurado. Es en estos pequeños textos que aparecen al inicio de algunas de las ediciones de sus comentarios en donde el filósofo rodense expondrá de manera clara y brillante algunas de sus tesis más originales. Si recordamos un poco, veremos que la finalidad de la obra de Rubio, es hacer un curso de filosofía no tanto exponiendo sus propias tesis, sino apegado a la doctrina aristotélico-tomista. Es pues, en las cuestiones proemiales en donde Rubio tendrá la oportunidad de desarrollar y hacernos llegar su pensamiento original. En la Lógica mexicana, son 6 cuestiones las disputadas, siendos las últimas 4, en las que el P. Antonio mostrará mayor interés y originalidad.

La primera de ellas versa acerca de la necesidad de la lógica. Rubio se pregunta si la lógica es necesaria para aprender una ciencia. La respuesta es tajante cuando menciona que sí, siempre y cuando se trate de una ciencia “sistematizada”. Redmond dirá que para el pensador, una ciencia no es algo desorganizado, sino un sistema de ideas y proposiciones con un orden y una coherencia explícita, es decir; “Una ciencia es un sistema axiomático, una red de teoremas inferidos de otros enunciados, los cuales a la larga descansan sobre axiomas o principios.” (Redmond, 2002, p.28) La lógica es necesaria, en cuanto que necesitamos del conocimiento de la misma, para poder llegar al conocimiento de una ciencia, pues una ciencia ordena sus proposiciones, y teoremas de una modo estructurado. Claramente, es la lógica la encargada de que esta estructura y las inferencias se hagan de manera correcta.

La segunda cuestión aludida es un poco más simple en demostración. Aquí se hace la pregunta acerca de la cientificidad de la lógica, es decir; si ella misma es una ciencia. El argumento que utiliza el P. Rubio para afirmar la cientificidad de la materia en cuestión, es que en la lógica podemos encontrar la misma estructura, y el mismo sistema que en cualquier otra ciencia, por lo tanto, la lógica, sí es una de las ciencias “sistematizadas”.

La tercera cuestión es un tanto más compleja, ya que presupone una antigua división tradicional y doctrinal entre una lógica docente y usante. El asunto tratado aquí refiere a la pregunta de si la usante es una ciencia. La respuesta de Rubio es que la lógica es una ciencia con dos funciones, es decir la función docente, y la función usante.
La lógica “pura” (término acuñado por Redmond), es la llamada docente, o la lógica como ciencia, es decir; el estudio de la lógica en sí misma. La lógica “aplicada” (término igualmente de Redmond) es la lógica usante, o la lógica como arte, es decir, el uso de la lógica en la estructuración de otras ciencias. La lógica, dirá Rubio siguiendo a Aristóteles, es una herramienta intelectual.
Al hacer las precisiones y desarrollar las relaciones entre lógica y ciencia, el P. Antonio nos muestra una interesante filosofía de la ciencia. Dice que una ciencia tanto lingüistica como objetivamente, es decir como sistema de signos y como compiladora de los objetos de los que trata, consta no solo de los aportes de la ciencia misma, sino que también de los aportes de la lógica. A continuación cito un ejemplo que Redmond expone; “La física, por ejemplo, proporciona los contenidos (“cuerpo”, etcétera) y la estructura, e. d., las relaciones entre estos contenidos, incorporados en enunciados e inferencias. Pero es la lógica lo que contribuye con los aspectos inferenciales y modales (necesidad).” (Redmond, 2002, p.28) Así pues, las ciencias y la lógica se corresponden pues los dos proporcionan aspectos fundamentales para su desarrollo correcto.

La cuarta cuestión resulta ser una de las exposiciones más brillantes (al menos en nuestra nuestra consideración) del pensamiento del P. Antonio. Resulta ser una disputa acerca de los varios aspectos del quehacer lógico, y sobre si estos forman una unidad. Redmond, la denota como una cuestión acerca del análisis y síntesis, y no es casual, ya que Rubio idéa un esquema sumamente sofisticado para poder comprender la unidad de los aspectos que mencionamos. En todo momento, es fácil notar que el pensamiento de Rubio se asemeja al de los filósofos analíticos del siglo XX, pues se enfoca en un desarrollo descompositivo y sintetizador a la vez del problema que se plantea.
La lógica, expone el rodense, “trabaja con procedimientos científicos de identificar y clasificar las entidades relevantes, de formar enunciados en torno a ellas, y de organizar éstos en argumentaciones y demostraciones sistemáticas. Concibe la lógica aproximadamente, pues, como lo que hoy se llama a veces una “base” con cuatro componentes” (Redmond, 2002, p.29) Estos cuatro componentes son; Términos (vocabulario), enunciados (reglas de formación), silogismos o inferencias (reglas de consecuencia) y demostraciones (modalidad, definición de teorema…). Los términos, resultan ser los constituyente de los enunciados, de la misma manera, los enunciados constituyen las inferencias, y las inferencias a las demostraciones, o mejor dicho, a una red de demostraciones. De esta manera y con esta aclaración, se nos hace saber que la lógica maneja dos “modi procededi” o metodologías. Estas son la resolutoria, aquella en la que realizamos un análisis descompositivo de las unidades en sus constituyentes, y la compositoria o sintética, en la que realizamos una construcción de unidades a partir de sus constituyentes. Así saltan a la vista las relaciones que existen entre los componentes de la lógica. Una de ellas es la de “ser constituyente de” y la otra la de “constar o depender de”, en donde una es la conversa de la otra. Por ejemplo, los términos son los componentes que constituyen a las unidades llamas enunciados, y su relación conversa es en la que las unidades llamadas enunciados constan de términos. Toda la lógica se rige por estas relaciones, mismas que Rubio generalizará para poder explicar el centro de la lógica.

La quinta cuestión podemos reconocerla como una disputa entre la teoría y la ppraxis Aquí, nuestro autor considera importantes sus aportes en sus tesis expuesta de si la lógica es una ciencia teórica o práctica. En esta consideración, Rubio continúa desarrollando su exposición sobre las dos metodologías utilizadas en la lógica, es decir la resolutoria o analítica, y la compositoria y sintetizadora, para poder afirmar nuevamente que el quehacer lógico es tanto práctico como teórico. Redmond lo aclara cuando dice que Rubio “Considera que las metodologías […] corresponden a los quehaceres generales de la lógica y a sus finalidades práctica y teórica. Las dos tareas de la lógica, […] son: 1) establecer estas reglas por demostración <<resolviendo las tesis hasta sus constituyentes>>. 2) entregar o <<enseñar>> a las (otras) ciencias las reglas de los procedimientos (por ejemplo: de la inferencia) en general, explicando las partes de que deben estar compuestos>>” (Redmond, 2002, p.30). A estas dos tareas mencionadas les corresponden las ya conocidas metodologías. En la primera tarea es aplicada una reducción de las tesis hasta sus componentes, hasta sus elementos constituyentes, esta metodología es la resolutoria (analítica). A la segunda tarea, es decir, a la enseñanza de realizar los procedimientos, le corresponde la metodología compositoria, o sintetizadora. Y consecuente a esto, notamos que “las dos metas de las metodologías […] corresponden a la distinción tradicional entre la lógica práctica y especulativa: 1) teoría: propósito del modo resolutorio: <<especular>> sobre la índole de los procedimientos científicos y deducir atributos 2) praxis: propósito del modo compositorio: organizar los procesos mentales en los procedimientos científicos.” (Redmond, 2002, p.31)
Rubio dirá en sus palabras que “Las dos metodologías y los dos fines se corresponden mutuamente y uno se relaciona a otro y al revés”.
De esta manera, notamos que la lógica; <<estudia>> la inferencia y <<enseña>> a componer, es decir, a construir la inferencia para lograr hablar, o especular (por ejemplo) sobre lo que es.
Sin embargo, cada uno de los aspectos vistos, son parciales, y la finalidad total (“adecuada”) de la lógica, tiene que contener a los dos. Esta unidad resulta ser el conocimiento perfecto del procedimiento lógico..

La sexta cuestión es la que más terreno abarca en las disputaciones de Rubio y una en la que hizo añadiduras y cambios importantes en varias ediciones. Esta trata acerca del objeto de la lógica, es decir, el P. Antonio se pregunta si este objeto es real o racional, y responde de una manera original. En un primer momento, hace notar que la lógica estudia tanto los procesos mentales reales (de esta manera estudia algo “material”) como las relaciones racionales que convienen a los procesos (de este modo estudia algo “racional”). Sin embargo, en la siguiente edición, hace un cambio radical, en el cual rechazará por completo que el nominalismo, y hasta cierto punto el psicologismo. Rubio cambiará su posición con respecto al objeto material de la lógica, es decir, a los procesos mentales reales, pues quiere apartarse como ya hemos visto de las dos concepciones radicales que llevarían a tomar una postura extrema. Hace este cambio adaptando la doctrina del “concepto objeto”, común hacia finales del S. XVI en donde; “el concepto subjetivo (o formal) es un aspecto del proceso mental de una sola persona (es su <<propiedad privada>>); puede concebirse como perteneciente al <<cuerpo>> (procesos neurológicos) o a la <<mente>> (actividades del entendimiento). El concepto objetivo es contenido del concepto subjetivo”(Redmond, 2002, p.30) Es decir que introduciendo y adaptando esta nueva teoría, Rubio puede bien atacar tanto el nominalismo que afirma que el objeto de estudio de la lógica el lenguaje “artificial” es decir los signos convencionales. Perotambiénn puede dejar de lado el psicologismo, que pugna por un reconocimiento de la lógica como aquella que estudia el lenguaje “mental” es decir, el natural o psíquico, los conceptos privados que tenemos cada uno de nosotros (conceptualismo). Redmond lo aclara mencionando lo siguiente; “La lógica no estudia conceptos o procesos psíquicos en sí mismos, sino lo que significan <<naturalmente>>, así como tampoco estudian las palabras <<según su entidad real de sonido y articulación>>, las cuales solo significan convencionalmente” (Redmond. 2002 p. 31).
Resulta interesante el argumento que Rubio utiliza para demostrar que las relaciones lógicas no llegan a los constituyentes del proceso mental sino los contenidos que ellos tienen, es decir, aquello que significan. Para lograrlo, usa una similitud con una división existente entre sistemas simbólicos, a saber, el natural y el convencional. Al parecer dentro del sistema convencional se incluyen los signos escritos y auditivos, es decir el lenguaje oral y escrito, y ademas las lenguas (esto último, según Redmond). El sistema natural, por otra parte incluiría los procesos psíquicos pertenecientes a cada ser humano en particular, sin tener en cuenta la lengua, es decir, el lenguaje interior, los movimientos del alma provocados por las afectaciones externas, ese movimiento que hace nuestro espíritu al percibir un signo. Los conceptos objetivos, serían, al menos en la opinión personal, aquello a lo que se dirige el espíritu al percibir un signo.
Cuando decimos, “El hombre, es animal racional”, en un nivel lingüístico, es decir el más simple donde los sonidos valen por sí mismos y no por su significación, el enunciado es falso, pues la frases tienen letras o sonidos distintos, en este nivel convencional, no se puede decir que los signos (palabras o sonidos) sean la misma. En un segundo nivel de lenguaje, en donde “hombre” y “animal racional” representan ahora dos conceptos privados, y no únicamente dos signos o sonidos distintos. Este es el nivel mental o psíquico (lenguaje natural). Este enunciado, también es falso pues “hombre” y “animal racional” representan distintos procesos psíquicos, distintas afecciones del alma (dos actividades neurológicas distintas). Por esta razón, Rubio expone que hay que entender el enunciado “no para palabras… ni conceptos, sino para los significados de los conceptos” (Rubio. 1605. p.26). La interpretación que busca el rodense para que el enunciado sea verdadero es la de entender “hombre” y “animal racional” como conceptos objetivos. Y luego afirma que en efecto, dicho enunciado es verdadero. “Los conceptos objetivos hombre y animal racional no son realmente distintos. Por lo tanto ninguna relación entre ellos puede ser real, y por ende cualquier relación lógica considerada entre ellos no será real sino racional”. (Redmond, 2002, p.31)Y son precisamente “no tan distintos” no porque sean lo mismo, sino porque el concepto objetivo “hombre” y el concepto objetivo “animal racional” tienen sin duda la misma referencia.

Conclusión.-

Estas son las 6 cuestiones que Rubio trabaja de manera ejemplar en sus proemios a la “Lógica mexicana” dejando notar su brillante pensamiento, además de una agudeza filosófica sin par. A veces podría llegar a pensarse que su pensamiento está demasiado atado a la escolástica anterior, y por lo tanto parecería atrasado en comparación con las disputaciones que en ese tiempo Leibniz y Descartes habían realizado. Sin embargo, podemos ver claramente después de esta breve revisión que sus consideraciones no son para nada atrasadas, pues confluyen y tratan temas disputados en la filosofía del lenguaje y de la ciencia actual. Mauricio Beuchot pensará en un cierto momento que la lógica se vió interrumpida por el auge que tuvo la ciencia después del fin de la escolástica, y que es hasta el siglo XX cuando se retoman las investigaciones sobre la lógica para continuar su desarrollo.
Justipreciar a este filósofo, resulta fácil después de conocer su obra. Y no está de más considerarlo dentro de la filosofía mexicana, ya que independientemente de haber nacido en Rueda, España, el desarrollo, y elaboración de su obra ocurrió en la provincia mexicana, es decir, parte del reinado español.
Las consideraciones acerca de su pensamiento no son menores, sino que ofrecen soluciones sagacidad para problemas actuales de la época de Antonio Rubio.

BIBLIOGRAFIA:

La Lógica Mexicana en el Siglo de Oro; Redmond, Walter; Beauchot Mauricio, Universidad Nacional Autonoma de Mexico. Imprenta Universitaria 1935-1985

Fuente: mikedelarosa.wordpress.com

Video de Conferencia de Enrique Dussel en QuitoVideo de Conferencia de Enrique Dussel en Quito

(Desde los 29 min. 51 seg. hasta aprox. los 33 min. 33seg. Dussel habla de Rubio como maestro de Lógica de René Descartes)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: